La frutilla de Copenhagen FW

Pienso en la semana de la moda en Copenhague y lo primero que me viene a la mente es Cecilie Bahnsen. Sus inconfundibles colecciones me dejan con ganas de ver más y conservan siempre la misma dosis de polvo de hadas.

Puras formas escultóricas tallan una silueta femenina y un tanto aniñada, que en la colección Otoño Invierno 2019 de hoy, se vio desafiada por los calcetines y las zapatillas negras que llevaban las modelos en los pies.

La monocromía de color en las delicadas propuestas de la firma danesa nos permite apreciar en detalle los textiles que elabora. En esta oportunidad, vimos prendas capitoneadas que le daban a la colección un acento deportivo, crepés holgados, tules bordados y encajes rústicos, inmaculadamente confeccionados a mano en los sofisticados diseños.

Cecilie incorpora el color con suma sutileza. Esta temporada, le dio a su colección pequeñas pinceladas de un amarillo vibrante, generando distintas versiones de pequeñas florcitas en siete de las piezas.

Mangas emblemáticas, cuellos generalmente cerrados, bustos reducidos y faldas acampanadas. Estos son los elementos que generan la silueta tan icónica de la firma.

Si incorpora tendencias, tal vez sea pura casualidad. Cecilie Bahnsen no se preocupa por pertenecer a ningún mundo más que al propio, ni por seguir ninguna corriente. Sin embargo, su idea de femineidad y su impronta artística es lo que convierten a la firma en una propuesta sumamente contemporánea. La misma no empodera a la mujer con trajes ni con hombreras, haciéndola lucir como un hombre, sino que resalta los rasgos que caracterizan a las mujeres desde su más temprana edad, para darles esa suavidad y esa armonía, que reflejan la verdadera fuerza femenina.

The Strawberry Blonde

Créditos fotográficos: www.copenhagenfashionweek.com